todos los garífunas que viven en Honduras, al menos el 53 por ciento son mujeres
Tegucigalpa. Alguna vez ha escuchado decir eso de que “ante Dios todos somos iguales”. Sí, ¿verdad? Pero acaso ya se comparó con la persona más próxima a usted, ¿acaso no lo ve diferente?
Honduras no podría conmemorar mejor el Día de la Raza que con una diversidad racial muy particular. De norte a sur y de oriente a occidente hay decenas de compatriotas que se diferencian por su aspecto físico, por su lengua, por sus costumbres gastronómicas y hasta por su estilo de vida.
La mayoría de los hondureños son trigueños, de mediana estatura ojinegros y hasta medio panzoncitos, y claro está, con un acento que nos hace resaltar entre cualquier nacionalidad, sino pregúntele a un “jampedrano”. La mayoría se autodefine como mestizos, al menos según los datos extraídos del más reciente censo poblacional elaborado en 2001.
Según el levantamiento del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), para esa fecha, el 92.8 por ciento de la población no se identificó con ninguno de los grupos poblacionales con que cuenta el país. El restante 7.3 por ciento asegura tener raíces étnicas.
RAZAS
En Honduras se identifican claramente ocho grupos poblacionales aparte de los mestizos. Ellos son los garífunas, negros ingleses, tolupanes, pechs (payas), misquitos, lencas, tawahkas y chortís.
De este total, los lencas, los misquitos y los garífunas son los que ocupan los primeros lugares con el 63.5, 11.7 y 10.5 por ciento, respectivamente. A ellos los alberga el mismo suelo, los envuelve la misma bandera y los mueve la misma pasión por Honduras, pero son tan diferentes uno del otro, pero más en sus costumbres, en su estilo de vida y hasta en sus limitaciones, que en su fisionomía.
En Honduras hay diversidad de razas.
Para muestra un botón. Los lencas, que son la mayor parte de los grupos poblacionales del país y que representan al menos 280 mil personas del total de hondureños que se reportaban en el censo oficial de 2001, tienen sus dominios en departamentos como Lempira, Intibucá y La Paz.
Sus actividades laborales son diversas, pero se concentran en la agricultura, la silvicultura, la caza y la pesca, además de la manufactura textil.
GARÍFUNAS
Pero qué decir de la raza garífuna. A lo mejor se le vino a la mente el sabroso aroma de la sopa de caracol, o quizá la machuca, el cazabe y el guífiti o, por qué no, el “¡tucu tucu... tucu tucu!” del peculiar sonido que hace el caracol en el baile punta.
Estos compatriotas han hecho de Atlántida y Colón su paraíso, pues se estima que al menos el 84 por ciento de los casi 50 mil garífunas que habían en el país en el censo de 2001, radican en estos departamentos.
De todos los garífunas que viven en Honduras, al menos el 53 por ciento son mujeres.
Esta población ocupa el segundo lugar entre los grupos étnicos con respecto al menor grado de analfabetismo. Pero no solo tienen ventajas en este punto. Según el INE el 74 por ciento de ellos tienen vivienda propia. Un gran logro, ¿no lo cree?
MISQUITOS
Qué se imaginaria si le dicen “kumi, wol, jumpa...” No piense mal que ni es un insulto ni es nada del otro mundo. Es el sencillo un, dos, tres en el lenguaje de uno de los grupos poblacionales más postergados del país: los misquitos.
En el censo poblacional de 2001, Honduras reportaba 51,607 personas que se identifican como misquitos. Según el censo de población del INE, al menos el 97 por ciento de la población misquita se identifica como ocupada. La mayoría de ellos se identifican con trabajos de agricultura.
Pero la diversidad racial de los hondureños no queda ahí. Además de los anteriores, el territorio es compartido por los chortís (Ocotepeque y Copán), negros ingleses (Islas de la Bahía), tolupanes (Yoro y parte de Francisco Morazán), Pech (Olancho y Colón) y tawahkas (Gracias a Dios, Cortés, Lempira, Intibucá y Olancho).
Todos ellos, pese al centenar de años que han transcurrido, se resisten a morir y a dejar a un lado su cultura, sus costumbres, su lengua y sus tradiciones.
Ellos enaltecen y le dan vigencia a una conmemoración como el del Día de la Raza.
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